• Imprimir
  • enviar
  • Disminuir tamaño texto
  • Aumentar tamaño texto
  • Compartir

Seminario Rabínico. Jornadas Académicas “80 años del Pogrom de Noviembre de 1938 en Alemania (Kristallnacht)”

14.11.2018 18:53  | 

Itongadol.- El Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer,  junto al Museo del Holocausto en Buenos Aires y la Fundación IWO, han desarrollado las Jornadas Académicas “80 años del Pogrom de Noviembre de 1938 en Alemania (Kristallnacht)”, los días 13 y 14 de noviembre.
 
 
Al efectuarse el acto formal de apertura de las Jornadas Miguel Toimaher, presidente del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer, saludó a los asistentes, destacando la incidencia que tuvo en la fundación de la institución que preside los inmigrantes judíos que llegaron a países sudamericanos: principalmente Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay conformando una red de comunidades judías de origen centro europeo (germano parlante), uno de cuyos dirigentes, rabino Juan Harf, fue uno de los que acompañaron al rabino Marshall T. Meyer en la fundación del Seminario, del cual también fue uno de sus profesores.
 
Por su parte Guillermo Yanco, vicepresidente del Museo del Holocausto, manifestó, entre otros conceptos que  “El pogrom denominado por los nazis Noche de los Cristales Rotos, Kristallnacht en referencia a los cientos de negocios destruidos y sinagogas incendiadas, 91 judíos asesinados y miles enviados a los campos de concentración: perversión y fanatismo (…) No aceptamos la amnesia ni la anemia que nos impida tener el vigor necesario para ser participes fundamentales de que jamás se reiterara la Shoá.
 
A continuación el rabino Ariel Stofenmacher, rector del Seminario Rabínico, dirigió un servicio de recordación a las víctimas del progrom de noviembre de 1938 y de la Shoá, mediante el encendido de seis velas de Izcor (recordación) encendidas por el embajador de la República Federal Alemana, Jürgen Christian Mertens, autoridades de las instituciones organizadoras, y sobrevivientes de la Shoá, recitando luego el rabino Stofenmache las dolientes tradicionales oraciones judías: Kel Malé Rajamim y el Kadish de duelo.
 
Posteriormente el embajador Merten fue invitado a dirigirse a los participantes. En primer lugar agradeció el haber sido invitado a participar de estas jornadas para luego afirmar que “Desde el progrom de noviembre existe una línea directa que conduce a Auschwitz” y que al conmemorarse 80 años hay que efectuar dos preguntas “¿Cómo fue posible? y ¿qué hemos aprendido?
 Fue posible porque el proceso comenzó mucho antes que en 1938, con personas que miraban para otro lado y otras que simpatizaban por quienes eran mayoría”. El Embajador también manifestó que “Alemania reconoce que tiene el compromiso de preservar la memoria” de lo ocurrido durante el nazismo no solo en la actualidad, sino también en el futuro. Respecto a la situación se está produciendo actualmente, el renacer de las ideas racistas sustentadas por los denominado neonazis obliga a “recordar lo que pasó y hablar de lo que está pasando” para evitar que vuelva a suceder,
Por su parte el rabino Aire Bursztein, decano académico del Seminario, contó una anécdota que le llegó a él de varias fuentes, de que en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, cuando en el Hochschule los alumnos lloraban, su líder espiritual, el rabino Leo Baek les dijo que cada piedra que los nazis tiraban debían con en las piedras angulares de la redención, es decir de la reconstrucción del judaísmo cuando el nazismo terminara, y los alumnos se comprometieron a cumplir con ese mandato; y que cuando el rabino Winter llegó a Bolivia lo primero que hizo fue construir una sinagoga, y cuando tiempo después se radicó en Uruguay hizo lo mismo, fundando la Nueva Comunidad Israelita de Montevideo
Yaacov Rubel, director del CERES (Centro de Estudios de Religión, Estado y Sociedad) del Seminario Rabínico Latinoamericano agradeció a las autoridades del Seminario, del Museo del Holocausto y de la Fundación IWO por la confianza y apoyo que brindaron para la organización de las Jornadas Académicas; a los disertantes y a aquellos que participantes para luego afirmar que al comenzar a trabajar en como recordar lo ocurrido en 1938 surgieron los diversos temas que conformaron la programación de las Jornadas, pues ese fue un año fundamental para entender los acontecimientos que se sucedieron.
Por último se realizó un homenaje a compositores judíos y no judíos estigmatizados por el régimen nazi, por ser autores de las obras musicales que consideraron “música degenerada”, por considerarla perniciosa o decadente.
 
Pablo Kogan, director de Radio Nacional introdujo el tema, explicando que los nazis dividieron el arte en dos grandes categorías, uno relacionado con la ponderación de la sangre, la pureza racial, y el heroísmo; el militarismo y la obediencia; y el otro era el arte degenerado, expresado por el dadismo, el expresionismo, el cubismo, el surrealismo y el impresionismo que en la pintura fue identificado con las obras de Max Ernest, Kandisky, Paul Klee, Emil Nolde, Munch, Egon Schiele, etc.
En la música se incluyó lógicamente a los compositores judíos anteriores o contemporáneos al nazismo como Mendelssohn, Mahler, Offembbach, Schoenberg, entre otros; obras que incluían personajes judío o negros; la música de negros, el jazz; obras de compositores comunistas o contrarios al régimen; y toda música modernista opuesta a los ideales del nazismo (Schoenberg, Paul Hindemith, Stravinsky, Bartók, Karl Amadeus Hartman. Boris Blacher)
Mientras que la música aceptada, considerara aria era la de las formas tradicionales, de orquestaciones contundentes, de acuerdo a lo que establecía el Consejo de Música del Reich que presidía Richard Strauss.
 
Pablo Kogan concluyó su exposición mencionando que el 24 de mayo de 1938 se realizó la primera muestra de música degenerada en Düsseldorr, y quien lo dirigía, un músico nazi: Adol Ziegler en su discurso de apertura dividió la música degenerada en siete secciones: 1) la influenciada por el judaísmo; 2) las obras de Schoenberg; 3) las obras de Kurt Weil y Ernest Krenek; 4) la de los bolchevikes menores: Schrker, Weil, Ernst Toch; 5) la de quienes proponían la educación musical; 6) las óperas y los oratorios de Hindemith; y 7) las obras de Stravinsky.
A continuación el violinista Elías Gurevich tuvo a su cargo un recital que incluyo obras de dos compositores perseguidos por el nazismo: Paul Hindemith (1895-1963) y Erwin Schulhoff (1894-18-8-1942 en el campo de concentración de Wülzburg).
 
El acto se efectuó en el Aula Magna del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer, y fue conducido por el director ejecutivo del Museo del Holocausto quien dijo que  poco más de cien personas se inscribieron en las Jornadas Académicas.
 
  • Imprimir
  • enviar
  • Disminuir tamaño texto
  • Aumentar tamaño texto
  • Compartir

Copyright 2010 ITONGADOL | Todos los derechos reservados

ezink | web applications